domingo, 23 de marzo de 2014

Dos para uno

Mi más fiel amigo.
Mi compañero durante muchas tardes de verano y de invierno.
Un sólo fallo, un despiste, una caída, un susto, un movimiento, o más de uno, no sólo depende de él, si no de mí también. 
Esa sensación de compenetración, de fusión, de volar, de libertad, de gozo... Puede experimentarse gracias a él.


No hay comentarios:

Publicar un comentario